Me tomé unas vacaciones de la dieta para las fiestas, pero no lo recomiendo. ¡Cuesta muchísimo volver! y en seguida subí 3 kilos. Debo decir que abandoné completamente la dieta, no pasé por ninguna de las otras fases. Pero el 02 de enero retomé desde el principio, empezando con la fase uno nuevamente.
Después de los primeros 9
meses de dieta, se empezó a poner difícil. Me empecé a cansar de los
alimentos permitidos y necesitaba unos cambios, con el trajín de la vida
se me dificultaba cocinarme cosas más sabrosas y terminaba comiendo
todos los días lo mismo. Tuve que sentarme y evaluar mis prioridades,
había dicho que mi prioridad nro 1 del año iba a ser bajar de peso, por
mi salud física y mental, por mi espíritu. Pero no fue tan fácil como al
principio, que simplemente me convencí y empecé y todo fue sobre
ruedas. Me pasaron diferentes cosas a nivel personal que me
descolocaron, me bajonearon, y la dieta empezó a perder importancia. De
todas formas, todos los días me repetía las mismas frases que me
ayudaron a empezar "no puedo seguir haciendole esto a mi cuerpo", "puedo
cambiar, yo puedo con esto", "un dulce no me va a hacer una persona más
feliz"; y aunque no tuvieran el mismo efecto, y no lograran convencerme
del todo, lograron evitar que decaiga del todo.
Al
principio me vino bien salirme un poquito, probar algo acá, algo allá.
Pero después te entra esa sensación de "uh, mañana vuelvo a la dieta
estricta, así que hoy tiro la casa por la ventana", y querés comer cosas
sólo porque engordan y después no vas a poder; si tenés alma de gordito
me entendés a la perfección. Entonces creo que es importante controlar
ESA parte, no porque uno haya decidido darse un changüí en la dieta
tiene que atiborrarse de todos los prohibidos. Intenté, aunque debo
admitir que no siempre lo logré, salirme en algunas ocasiones pero
continuando el resto del tiempo dentro del método y sólo con los
alimentos permitidos; así controlaba las ganas de tirar la toalla
completamente. Habiendo bajado 55 kilos, una parte de mí ya se da por
satisfecha, pero me prometí que iba a bajar hasta el último kilo que me
sobra, y que no me iba a conformar con menos que eso; así que
diciendomelo a mí misma todos los días, junté la voluntad para empezar
de nuevo.
Calculando:
si no me hubiera salido nunca, es posible que ahora estaría a sólo 4
kilos de mi meta, en vez de seguir a 15 de distancia. Por eso les
recomiendo no bajar los brazos, si el Dr. Dukan tiene razón, y es la
última dieta de tu vida... entonces no te detengas, ¡es posible llegar a
la meta!. Siempre será mejor si sólo se empieza una vez.
Si
decayeron o se salieron del camino un tiempo, no se desanimen, ¡hay
vuelta atrás! Intensifiquen la caminata, no olviden los dos litros de
agua, repitan la fase 1 y luego la 2, lean el libro nuevamente, hablenló
con familiares y amigos, se sorprenderán de las respuestas. Me ayudó
mucho revisar mis armarios y organizar mi ropa. Todo lo que me quedaba
grande lo regalé a personas que lo necesitaban así, grandes; no quería
donarlo a un lugar cualquiera y que terminaran achicándo o cortando las
telas, sino que le fuera de utilidad a alguien con el mismo problema que
yo. La chica a la que le regalé todo, me dijo que se inspiró y bajó 6
kilos después de hablar conmigo; ¡me alegró mucho! y más ganas me dió de
continuar la dieta, nos retroalimentamos. Hice un esfuerzo y me compré
un par de prendas nuevas. Si pueden darse ese gusto, háganló, cada 10
kilos más o menos. Es muy motivamente entrar en un negocio y probarse
ropa uno o dos talles menos y que te quede bien (¡aunque no lo
compres!).Pero en realidad nada fue tan bueno para mi voluntad como el
ponerme un jean que adoro y no me entraba hace 6 años, y además, tengo
que achicarlo porque me queda un poco suelto. Son las pequeñas cosas que
me ayudan a entender la importancia de lo que estoy haciendo, de
recordarme que antes no estaba viviendo, que hace a penas un año había
renunciado a mucho de mi juventud y a actividades que me traen mucha
alegría, y hoy sí puedo hacerlas.
También
imprimí unas fotos, de antes de empezar con el método Dukan, y las puse
donde las veo todos los días. Fue tan rápida la bajada de peso que me
vienen bien para recordar donde empecé, porque parece todo muy lejano,
como que nunca ocurrió. Pero no quiero olvidar, porque no quiero que me
vuelva a pasar.
Me gusta bastante el ketchup, y debido a la falta de aderezos en los permitidos, es muy llamativo tener una salsita rica para hecharle a la carne o ensaladas. Sería sólo apta para los días PV.
Cocino todo como haciendo una salsa, y luego lo trituro con la minipimer, pero no es necesario, yo lo hago para que tenga más aspecto de ketchup.
En resumen: me estoy valiendo de todos los recursos que encuentro para seguir adelante, ya me queda poco, es un último esfuerzo.
¡Les deseo un excelente comienzo de año! y que como a mí, ¡se les renueven las energías para hacer todo lo que quieran!
