9 de julio, día de la independencia. Ese día cumplí 6
meses bajo la dieta Dukan.
Llevo perdidos 32 kilos, teniendo un promedio de 4
kilos por mes. Aunque a esta altura, teniendo en cuenta la bajada inicial sobre
las proteínas, debería haber bajado al menos 4 kilos más, pero este mes me
estanqué, durante todo junio bajé sólo un kilo y medio.
Antes de perder las ganas y el entusiasmo con la dieta, debí
sentarme a reflexionar el por qué, y plantearme los pasos a seguir.
En primera instancia, consideré que llegué a una de las tan
famosas mesetas, venía bajando como chijete y llegué al punto en que todo se
vuelve más lento. ¡Pero no quiero que se vuelva más lento! ¿puedo volver a
tener un buen ritmo de pérdida de peso? Así que no me quedé con esa simple
reflexión y me pregunté a mí misma si estaba haciendo todo lo que dice la dieta
a raja tabla: ¿tomo 2 litros de agua por día? Mmm no, quizás un litro con
suerte. ¿Camino media hora por día? Uff, ¡no! Estuve internada en mi casa
estudiando y trabajando, no tuve tiempo de salir a caminar. En el libro dice
todo el tiempo, que la gran base del éxito de la dieta está en esos dos puntos,
y yo no lo estuve haciendo. Claro, si bajaba de peso igual.
Por lo tanto me propuse: organizar mis horarios para que
pueda caminar media hora diaria. Sacando
cálculos me di cuenta que para cumplir con eso sólo debía hacer 8 cuadras de
ida, y 8 de vuelta. Si pensamos que hacer una cuadra nos lleva promedio 2
minutos, en 16 cuadras habremos hecho 32 minutos. Al menos a mí me lleva esto,
quizás alguien con más entrenamiento, hace sólo un minuto por cuadra.
Para que caminar no me robe tiempo ni de trabajo ni de
estudio decidí ubicarlo en mi horario de almuerzo. Normalmente, entre que
cocino, almuerzo y hago un poco de sobremesa tranquila, me tomo desde las 12hs
a las 14hs. A veces, cuando estoy muy compenetrada en mi trabajo o estudio,
recién me lo tomo a las 12:30hs, y
retomo de igual manera a las 14hs. Por lo que me propuse caminar entre ese
tramo de las 12hs y 12:30hs, y para aumentar mi rendimiento cuando me levanto
en la mañana, ya me visto deportivamente, me pongo las zapatillas, y preparo el
mp3 si es que tengo ganas de llevarlo. Así que cuando son las 12, sólo tengo
que levantarme de la silla y cruzar la puerta de calle, caminar un poco,
despejarme y volver.
No se imagina, lector, lo mucho que esto ha mejorado mi
rendimiento en general. El darse un tiempo para relajarse y poner el cuerpo en
movimiento, es un hábito que seguiré cuando termine la dieta. ¡Me ha sido
altamente productivo!
Es decir, lo que recomiendo respecto de la caminata, es
identificar esos momentos “vagos” en que uno simplemente no está haciendo “nada”,
o está entre medio de actividades; porque si lo pensamos en 16 cuadras, son 4
vueltas a la manzana, es decir, no es necesario ir lejos. No le busque excusas, realmente ¿qué es media
hora, de las 24 que tiene el día, para dedicarle a bajar de peso? ¿a incorporar
un hábito sano para su mente y cuerpo? Son sólo 30 minutos de los 1440 que
tiene el día. Dicho así… es más fácil encontrarle un lugar en nuestra rutina.
El agua me resultó más difícil, siempre lo logro hacer un
par de días y luego lo olvido. Pero estoy trabajando en eso. Me compré una
botella de agua mineral de 2lts, y la llevo conmigo a donde voy en la casa, la
llevo como se lleva el celular a todos lados el celular. Es difícil no notarla
porque es grandota y pesada, así que eventualmente la voy tomando.
Espero obtener los mismos resultados que meses anteriores y
sacarme de la meseta en la que caí.
También soy consciente de que al peso al que llegué, es un
peso que tengo desde hace más de 6 años, los otros los subía, bajaba, subía y
bajaba, pero éstos ¡son de los estables!. Así que le voy a poner garra y
paciencia, cruzar esta barrera seguro va a renovar mi entusiasmo y me va a
poner muy feliz.
Así que bueno, es cuestión de
armarse frente a los desafíos, y enfrentarlos con ganas y energía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario